Vistas a la página totales

jueves, 26 de marzo de 2026

Ama sin medida

 Si algún día un perrito se cruza en tu camino, ayúdalo.

Dios lo puso ahí para que tú fueras su auxilio.


Si un mendigo aparece frente a ti, no lo ignores.

Nada ocurre por casualidad.

Cada encuentro tiene un propósito.


Todo en el universo sucede por una razón.


Si te separas de tu pareja, no llores.

Ya cumplió su misión en tu vida.

Bendícelo… y agradece lo vivido.


Se acercan tiempos difíciles.

Habrá gobernantes que no actuarán con justicia,

sino que provocarán división, conflicto y dolor.


Surgirán voces que confundan,

falsos profetas y palabras vacías…

pero también habrá verdad.


Dios despertará corazones,

pondrá su mensaje en muchos,

porque aún quiere salvar al mundo.


Nación contra nación se levantará,

y aunque el poderoso caerá de rodillas,

muchos inocentes sufrirán en ese camino.


Por eso, guía tus pasos con amor,

como nos enseñó el Redentor.


Ayuda a todo ser vivo que encuentres,

porque nada está vacío de propósito.

Incluso la luz tiene vida… y razón de ser.


A tu lado camina un ángel,

designado para cuidarte,

testigo de cada paso que das.


El amor…

el amor a tus semejantes,

a cada ser vivo,

al universo entero,

es la única forma de salvar al mundo.


Si el amor habitara en todos los corazones,

no existirían guerras,

ni odio,

ni hombres creyéndose todopoderosos.


Si amaras a tu enemigo…

y tu enemigo te amara a ti,

el mundo sería distinto.


Si los perdidos se amaran a sí mismos,

si los que han caído dejaran entrar el amor,

Dios los levantaría.


No mates a ningún ser vivo.

Mucho menos a un humano…

es tu hermano.


La vida es breve.

Ayer éramos jóvenes,

hoy el tiempo nos marca,

y mañana… quizá ya no estemos.


El futuro inquieta,

y la naturaleza misma hablará

cuando el hombre no quiera escuchar.


Limpia tu corazón del odio.

Ayuda al enfermo, al rechazado, al que sufre.

Sé luz donde haya oscuridad.


Aún podemos salvar al mundo.

Aún puedes salvarte tú.


Ama.

Ríe.

Vive.


Porque a eso viniste:

no a destruir,

sino a ayudar.


Esa es tu misión.


Y todo lo que des con amor

te será multiplicado.


Recuerda:

cada acto de bondad

es un regalo que también le das a Dios.


Abandona el odio, el resentimiento, la apatía.

Eso no agrada al que todo nos dio.


Vuelve al amor.

Vuelve a la luz.

Vuelve tus ojos a Dios.

No hay comentarios.: